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Don Marcos Carbajal, La Historia de los Inicios del Famoso Curandero Sampedrano

Posiblemente sea el decano de los curanderos norteños. Tiene 89 años de edad y desde que tuvo 25 se inició en este arte y ciencia que muy pocos practican exitosamente. Don Marcos Carbajal Felipe, hombre corpulento  de mediana estatura, tez curtida y manos encallecidas por las labores del campo tiene un rostro surcado por las arrugas que son la marca que nos hacer recordar que el tiempo es inexorable.

Pese a su  avanzada edad, don Marcos sigue tendiendo sus mesas así como acudiendo al campo donde siembra arroz.  Como todo arrocero madruga y vive las angustias de la falta de agua. Pero, allí está enfrentando a la naturaleza.

Su voz es fuerte y firme, no se quiebra en ningún momento. Recuerda cómo se inició en este arte y nos cuenta sobre algunas hierbas propias de San Pedro de Lloc – su tierra natal- y del valle Jequetepeque que son útiles para tratar problemas de salud.

“A mí no me gustaba esto del curanderismo. Mi mamá enfermó y tuvo un sobrino que la llevaba (a un curandero). Pero, a mí no me gustaba esto. Un día que estaba trabajando en la chacra, al salir, sale un señor y me dice joven quiero que me ayude porque estoy trayendo a una prima suya que está bien delicada y quiero que me ayude. Venga para que nos acompañe. Le digo tratándose de mi prima me quedo, y al salir de la casa para venirme, ya como a las 4 de la mañana, me refleja una luz en una  huaca, en Chascarrape, porque mi mamá vivía allí”.

“Al salir de la casa me refleja una luz y me quedé mirando. Digo, carro no he visto pasar. He salido de la tranca y escucho que me dicen: Cuándo vienes a llevarme; me decía en mi mente: ¿Cuándo vienes a llevarme? Entre mí, me quedé pensando, ¿qué? Mañana, le dije; mañana vengo. (Le respondí) Sin saber qué era. Pero, la luz me reflejaba”, reitera en el relato. “Entonces yo me vine, entré a mi casa y me olvidé cinco días. En la noche me levanta en mi sueño (el mismo pensamiento traducido en la misma voz) que cuándo iba a ir a traerla. Fui a buscar al señor (curandero) que me había invitado esa noche; (le conté), y me dice algo le quiere dar la huaca, si gusta lo acompaño, vamos a ver, me dice. Nos fuimos como huaquear. Me dice aquí está suave, aquí hay algo. Empezamos a hacer el trabajo, a cavar. Pasamos toda la noche y ya en la madrugada  comenzamos a sacar unas varitas. Pero ya estaban apolilladas y después unas prendas, unos huaquitos, piedritas pero bonitas”.

“Yo las iba colocando a un lado, las ponía, y en mi mente (la voz desconocida) me decía, esa no, pásala para el otro lado; así que las iba colocando una acá, la otra allá, hasta que se armó la mesa”.

 

LA BAÑADA

Don Marcos refleja su emoción en el rostro y sigue jalando los recuerdos de su memoria. “Yo seguí consiguiendo las plantitas y las piedritas, las llevé porque tenía que bañarlas. (La voz de siempre, le dijo) A una báñala porque esa es para botar el mal”.  Recuerda que acudió a la acequia por donde pasa agua corriente, por Chascarrape. Allí introdujo las piedras y presenció admirado cómo es que espesas nubes de humo blanco comenzaron a elevarse, y se convirtieron en llamas. Fue el inicio y el camino a la consagración de su carrera como maestro curandero.

 

LAS LIMPIAS

Para entonces era un desconocido. Pero todo comenzó a cambiar.  “Yo de allí comencé a hacer mis limpias y seguí, hasta que se presentó un joven que lo había ganado la huaca, o sea susto y lo comencé a limpiar hasta que se mejoró. De allí se pasaron la voz: don Marcos sabe de limpias”. Y así se corrió la voz en ese San Pedro de Lloc de hace seis décadas. Por esos tiempos cayó enferma su esposa, la estaba tratando; pero llegó un amigo del norte al que contó lo que pasaba, y lo aconsejó. Atendió al consejo y enrumbó en búsqueda de Santos Vera, uno de los más famosos curanderos lambayecanos, ahora ya fallecido. Se entrevistó con don Pedro Vera, abuelo de Santos. Así recuerda lo que le dijo: “Señor no hay nada que hacer. Muy bien, tiene usted dos niñas (varas) que es para botar el mal y para levantar suerte, tiene dos niñas pero muy buenas, me dice. Lo felicito, está usted aprendiendo,  siga adelante. Me dijo, que le dé una levantada Santos”. Luego viene a su memoria el encuentro con Santos Vera: “Ta’ bien, Marcos. Yo también aprendí así porque mi abuelo me ha enseñado bien. Te voy a dar una ayuda. Me dio ayuda y comencé. El me levantó”.

 

INSPIRACION

Don Marcos afirma que él jamás pensó practicar el curanderismo. “Todo fue un don que me donó la huaca.  Yo no he sido que haya estado en maestros. Había asistido por la enfermedad de mi mamá pero yo no entraba por eso. Yo pagaba para que levanten, qué voy a estar levantando decía y de allí empecé”.

 

PERSONAJES

Por la mesa de don Marcos han pasado muchos personajes conocidos, algunos de ellos de fama nacional. Los tiene en el recuerdo.  Sobre él han se han escrito muchas historias y se han publicado en la prensa nacional e internacional. Sobre su labor hay crónicas, entrevistas, reportajes y reseñas  en publicaciones especializadas, de medicina tradicional, e incluso es citado en algunos libros.  Recuerda que hace algunos años fue invitado a una conferencia organizada por el Colegio Médico, en Lima, y con curanderos de distintos sitios del país.  Nos muestra una foto en la que aparece al lado de médicos de China, Japón, Inglaterra, Paraguay, Alemania, Francia.

ALGUNAS PLANTAS

Indagamos por algunas plantas y sus poderes.  “Para limpiar susto tiene la yunya, la ruda, la albahaca. El eucalipto para dar baños cuando hay susto. Después me traen hierbas de parte de la sierra y la selva, se llama el cóndor, el toro simura, león simura, palma, botón de oro para la suerte, para hacer seguros. Se le echa su agua florida, su ashango, y su ishpingo pallarón, se muele y se echa para la limpia. Del valle también usamos el Sanpedro para baños y para tomar pero esos que me traen de la sierra, de los cerros esos son buenos”.

marcoUN PERSONAJE

Sobre don Marcos hay mucho por conversar, pretendimos hacer algo breve. Pero imposible con todo lo que recuerda, y lo que representa. Deja bien claro que no es un brujo, sino un curandero que cura con hierbas que Dios ha sembrado en la naturaleza.

 

| Fuente: UNDiario.pe [https://undiario.pe/acerca/entre-nos/2016/12/10/don-marcos-carbajal-la-historia-de-los-inicios-del-famoso-curandero-sampedrano]

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